Cuando hablamos de marketing de contenidos, nos referimos a la estrategia o al conjunto de las mismas que vamos a utilizar para hacer más atractivo un producto o servicio y por ende, conseguir que el cliente potencial se interese por él.

Dentro de este tipo de marketing nos podemos encontrar con tres partes básicas que no tenemos que descuidar si queremos conseguir los mejores resultados.

Aspectos fundamentales en cualquier estrategia de marketing de contenidos

Contenido base: Podemos definirlo como una especie de resumen en donde se recapitula todo lo imprescindible sobre lo que vamos a ofrecer. Por ejemplo, si lo que queremos hacer es promocionar un restaurante o un negocio hostelero, el contenido base podría ser el menú.

Si estamos hablando de una agencia de marketing, el contenido base podría ser un breve listado de los servicios que se le ofrecen al cliente.

¿Qué finalidad persigue el contenido base? Que el cliente no tenga que estar leyendo enormes cantidades de texto para saber lo que ofrecemos; que con tan solo echar un vistazo, lo pueda tener claro.

Piensa que un texto o contenido excesivamente largo, aunque realmente sea lo que interesa al cliente, puede aburrirle y hacer que se decante por otra opción de la competencia.

Contenido conector: Como su propio nombre indica, tiene como objetivo poder conectar con el usuario, generar engagement.

Dentro de este criterio tenemos que considerar algunos conceptos como el de significado y el de fascinación. Con significado nos referimos a que el tema que vamos a tratar tiene que ser interesante porque de lo contrario, no va a tener ningún efecto en el usuario. Si por ejemplo compartimos un artículo del ciclo de apareamiento de la cebra en Facebook, probablemente, aunque tenga su público, no conseguiremos un buen número de interacciones.

Con fascinación nos referimos a un elemento de nuestro contenido que tiene el objeto de sorprender, de captar la máxima atención del usuario. Pero no solo eso sino que también tiene que complementar el tema, hacer que sea mucho más fácil de comprender y por si fuera poco, potenciar su valor añadido.

La idea es encontrar el equilibro perfecto entre los dos criterios anteriores; si conseguimos mezclar la información de la forma adecuada, tendremos diferentes tipos de clientes que se interesarán por los contenidos que les ofrecemos.

Contenido conversor: Todo tipo de estrategia de marketing de contenidos tiene como objetivo conseguir algún tipo de beneficio por parte del cliente; puede que queramos que compre un producto, contrate un servicio, introduzca su mail en un formulario, haga click en la publicidad…

Con este contenido lo que incentivamos es que el usuario haga una determinada acción; nos referimos a la estrategia adecuada para conseguirlo.

Si no sabes cómo desarrollar la estrategia de marketing de contenidos adecuada, lo mejor que podemos hacer es ponernos en contacto con una empresa profesional que se encargue de ello. Por ejemplo, contratando el servicio de marketing de contenidos Sneakerlost aunque tengamos que hacer una cierta inversión inicial, sabremos que no tardaremos en verla devuelta con creces.