Internet se ha convertido desde hace tiempo en un gran territorio para poner en marcha nuevos negocios online que tendrían dificultad de llevarse a cabo en un escenario real por suponer un coste muy elevado. Otros, como las imprentas, han renovado un negocio tradicional gracias a sus múltiples servicios digitales. El desarrollo tecnológico ha facilitado también que aparezcan nuevos modelos de negocio, impensables hasta hace unos años. Es el caso de todo lo relacionado con las impresoras 3D y sus posibilidades.

Breve historia de la impresión 3D

Las impresoras 3D aparecieron a mediados de la década de los setenta. Funcionaban de la misma manera que una impresora de chorro de tinta, sustituyendo este por el material deseado que componía la impresión, añadiendo capas para crear volumen en el objeto impreso. En el año 2002, la ciencia dio un gran paso utilizando una impresora 3D para crear un riñón artificial. Un hecho que supuso también ampliar las posibilidades de uso de la impresión 3D, más allá del terreno del diseño. Tres años después, se creó la primera impresora 3D con código abierto, lo que permitía a cualquiera construir su propia impresora en casa. Desde entonces, la impresión 3D se ha extendido desde formatos de carácter doméstico hasta impresoras de alta gama industrial, ampliando su uso en decenas de campos profesionales como la arquitectura, la alimentación, el diseño, etc.

Impresión a la carta

La imprenta online tradicional continúa ofreciéndonos una extensa carta de servicios de impresión, pero cada vez son más las imprentas que se pasan a la impresión 3D. Gracias a la gran prestación de las impresoras de tecnología por extrusión de plástico, uno de sus grandes reclamos comerciales es la impresión bajo demanda. Usted puede enviar el archivo en formato STL (formato creado por programas de diseño en 3D) de su modelo 3D: una pieza de recambio, un diseño personal, un juguete, un accesorio, etc. La imprenta pone a su servicio el proceso completo de fabricación de la pieza: desde el asesoramiento en el diseño y modelado hasta el resultado final. Algunas de las imprentas incluyen también servicios externos, en caso de imprimir con materiales específicos o en calidad de muy alta resolución.

¿El límite? En nuestra imaginación como clientes. La impresión 3D cuenta con una gran selección de opciones de impresión que permite utilizar distintas tecnologías y materiales. A nuestro alcance está elegir el formato, el color, o el material de impresión del objeto a imprimir. Cada vez son más las imprentas 3D que ofrecen sus servicios de impresión a precios muy competitivos y asequibles, y con acabados totalmente profesionales y de calidad. Pero también son cada vez más las imprentas que trabajan codo con codo con el cliente para diseñar su idea desde el boceto inicial en papel, en el caso que éste no cuente con programas de diseño en 3D para crearlo.

Múltiples posibilidades en la impresión 3D que irán surgiendo a medida que la tecnología y el uso de las impresoras 3D avancen cada vez más.