Toda empresa tiene como finalidad la consecución de uno o varios objetivos. Y, para ello, previamente debe definir una estrategia de negocio. Pero en tu caso, ¿cómo puedes saber que se están cumpliendo los objetivos y cómo tomar las decisiones adecuadas?

En este punto entra en juego el business intelligence (BI) o inteligencia de negocio, que no es otra cosa que el análisis de los datos disponibles en la empresa para obtener información clave y estructurada, todo ello orientado a facilitar la toma de decisiones.

Este conocimiento que genera el business intelligence puede darte una gran ventaja competitiva, ya que incide directamente en la productividad de tu empresa, al ofrecerte las respuestas a preguntas esenciales para su supervivencia y el éxito del negocio: te ayuda a saber cómo optimizar los costes, en qué momento salir al mercado internacional, qué promociones puedes ofrecer, qué productos o servicios son rentables, qué áreas o departamentos cumplen sus objetivos, etc.

Ya sabes que en ocasiones una mala decisión puede comprometer la viabilidad de una empresa. Evita a toda costa decisiones arbitrarias o basadas simplemente en la intuición. Para ello, lo ideal es que dispongas de informes actualizados sobre todas las áreas de tu compañía, sea grande o pequeña, no solo del departamento financiero, sino también de los recursos humanos, marketing, ventas, etc., para saber si te estás desviando o no del plan estratégico y corregirlo a tiempo.

Entre las soluciones de inteligencia analítica existentes destaca el cuadro de mando, con el que puedes conocer en cualquier momento, de forma automática e integral, la situación global de la empresa o de un área determinada.

El cuadro de mando

La mejor forma de saber si estás cumpliendo las metas fijadas es disponer de informes permanentemente actualizados para comparar los resultados con los objetivos. Y solo podrás conseguirlo estableciendo previamente unos indicadores clave de rendimiento, los llamados KPI, que dependen de la actividad de cada negocio y de los objetivos que quiera cumplir, y que tendrás que fijar con periodicidad determinada.

Si lo tuyo es un comercio, por ejemplo, tus KPI estarán relacionados con las ventas, el stock de almacén y la logística. Por el contrario, si es un medio de comunicación digital, los indicadores serán las páginas vistas, el posicionamiento web, el número de suscriptores, etc.

Estos informes suelen presentarse no solo con datos numéricos, sino también con gráficos, que te permiten conocer, a golpe de vista, la evolución de cualquier parámetro. La idea no es solo analizar el cumplimiento, sino también que veas dónde puede haber un problema y ponerte en marcha para arreglarlo.

Principales ventajas

Existen diversas herramientas en el mercado con las que puedes establecer un cuadro de mando empresarial. Sus principales ventajas son:

– Posibilidad de generar informes del negocio o de departamentos específicos.

– Manejo de los mismos datos y objetivos por parte de todos los empleados.

– Obtención de información de forma automática, sin suponer un trabajo extra para ningún departamento.

– Establecimiento de indicadores específicos, en función de las necesidades y la actividad de la empresa.

– Suministro de información coherente y de calidad en una única plataforma, lo que facilita la toma de decisiones.